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Google Ads
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Cuánto presupuesto necesita una campaña de búsqueda para aprender.

El piso mínimo no es un número mágico: se calcula desde tu costo por lead objetivo y tu ciclo de venta.

La pregunta llega casi siempre igual: “¿cuánto tengo que invertir en Google Ads?”. Y la respuesta que suele recibir la empresa también es la misma: una cifra redonda, sin explicación, que sospechosamente coincide con lo que la agencia necesita para que la cuenta le sea rentable. Hay una forma mejor de llegar a ese número, y no depende de nadie más que de tus propios datos.

Por qué una campaña necesita un piso

Las estrategias de puja automática de Google, como CPA objetivo o maximizar conversiones, deciden cuánto ofrecer en cada subasta a partir de las conversiones que ya ocurrieron. Si la campaña registra dos o tres conversiones al mes, el algoritmo no tiene de dónde aprender: cada dato pesa demasiado y las decisiones se vuelven erráticas. El resultado es el patrón que muchas cuentas conocen bien, semanas buenas y semanas malas sin ninguna razón aparente.

Una referencia práctica que se usa en la industria, y que Google ha usado en su propia documentación para la puja por CPA objetivo, es contar con alrededor de 30 conversiones en los últimos 30 días. No es una ley, pero sirve como orden de magnitud: bajo ese volumen, la automatización trabaja casi a ciegas.

La fórmula del piso mínimo

El cálculo es simple: conversiones que la campaña necesita al mes × costo por conversión esperado = presupuesto mensual mínimo.

Un ejemplo con números inventados para ilustrar: si tu costo por lead razonable es de $25.000 y apuntas a 30 leads al mes, el piso está cerca de $750.000 mensuales para esa campaña. Si hoy inviertes $200.000, no es que Google Ads “no funcione” para tu negocio: es que la campaña nunca llega a tener datos suficientes para ordenarse.

Invertir bajo el piso no es ahorrar. Es pagar por una campaña que nunca termina de aprender.

El ciclo de venta cambia qué cuentas como conversión

Si vendes algo que se cierra en semanas o meses, medir solo la venta final deja a la campaña con muy pocos datos. En esos casos conviene optimizar hacia un paso anterior que sí ocurra con frecuencia y que se relacione con la venta: un formulario completo, una llamada de más de cierta duración, un lead que tu equipo marcó como calificado.

Lo importante es que esa conversión intermedia sea honesta. Si cuentas como conversión cada clic en el botón de WhatsApp, vas a tener mucho volumen y muy poca relación con las ventas. El algoritmo aprenderá a traerte más clics, no más clientes.

Qué hacer si tu presupuesto no alcanza el piso

  • Concentra. Una campaña con pocas palabras clave de alta intención aprende mejor que cinco campañas repartiendo el mismo monto.
  • Acota la geografía y los horarios a donde y cuando realmente atiendes. Cada peso que se gasta fuera de eso diluye los datos.
  • Empieza con una estrategia de puja más manual y pasa a la automática cuando tengas volumen de conversiones.
  • Revisa la página de destino antes de subir la inversión. Una landing que convierte el doble reduce a la mitad el presupuesto que necesitas para llegar al piso.

Cómo saber si ya está aprendiendo

Mira tendencias de cuatro semanas, no de días. Una campaña que aprende muestra un costo por conversión que se estabiliza dentro de un rango, términos de búsqueda cada vez más relacionados con lo que vendes y menos variación entre semanas. Si después de dos meses con un presupuesto sobre el piso nada de eso ocurre, el problema probablemente no es la inversión: es la oferta, la página o la medición.

Siguiente paso

¿Tu campaña está bajo el piso?

En la auditoría revisamos tu cuenta, tu medición y tu página de destino, y te decimos cuánto necesitarías invertir para que la campaña aprenda de verdad.