Blog · Escrito por quienes operan las cuentas

Lo que aprendimos gastando presupuesto real.

Nada de listas de veinte tips. Escribimos sobre los problemas concretos que vemos semana a semana en cuentas de Google Ads y Meta Ads.

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Tu web recibe visitas y no vende: las cinco fugas que casi siempre están detrás

Cuando una empresa nos dice “tenemos tráfico pero no pasa nada”, el problema casi nunca es el tráfico. Es una de estas cinco cosas.

Cuando una empresa nos dice “tenemos tráfico pero no pasa nada”, el problema casi nunca es el tráfico. La conversación se repite: la empresa lleva meses invirtiendo en Google Ads o Meta Ads, el reporte muestra miles de sesiones, y el equipo comercial sigue con la agenda vacía. La conclusión intuitiva es “la pauta está mala” y la reacción típica es cambiar de agencia. En nuestra experiencia, en la mayoría de los casos el problema está después del clic, no antes.

Fuga 1 — La página no responde a la promesa del anuncio

El anuncio habla de un producto específico y la persona aterriza en la home. Ahí se pierde: tiene que volver a buscar dentro del sitio lo que ya te había pedido. Cada campaña necesita su aterrizaje, y el titular de esa página tiene que repetir, casi palabra por palabra, la promesa que hizo el aviso. Suena obvio y es la fuga más común que encontramos en auditorías.

Fuga 2 — Hay demasiadas acciones posibles

Cotizar, suscribirse al newsletter, ver el catálogo, seguirnos en Instagram, descargar el PDF y hablar por WhatsApp — todo en la misma pantalla. Cuando todo es importante, nada lo es. Una página comercial debería tener una sola acción principal repetida a lo largo del scroll, y el resto claramente subordinado.

Fuga 3 — El formulario pide más de lo que la confianza aguanta

Un formulario de nueve campos en el primer contacto con una marca que la persona conoció hace cuarenta segundos es una barrera, no un filtro. La regla práctica: pide solo lo que necesitas para dar el siguiente paso de la conversación. Si la calificación se puede hacer después, hazla después. Un campo menos suele valer más que un test A/B del color del botón.

Fuga 4 — La página tarda y en móvil se rompe

La mayoría del tráfico pagado en Latinoamérica llega desde el teléfono, muchas veces con conexión mediocre. Una imagen sin comprimir de tres megas o un script pesado se comen la conversión antes de que aparezca el titular. Vale la pena abrir tu propia landing desde un celular con datos móviles y cronometrar: si tú te impacientas, tu cliente ya se fue.

Fuga 5 — La medición está mintiendo

Esta es la más incómoda: a veces sí está vendiendo, pero nadie lo sabe. Eventos de conversión mal configurados, formularios que no disparan nada, llamadas telefónicas que no se atribuyen a ninguna campaña, o el mismo lead contado tres veces. Antes de cambiar la estrategia, vale la pena verificar que los números que estás mirando sean reales. Nos ha pasado más de una vez encontrar campañas rentables que estaban a punto de ser apagadas por un error de seguimiento.

Antes de subir el presupuesto, arregla lo que ya estás pagando y no estás cobrando.

Por dónde partir

En orden, y sin saltarse pasos: primero verifica la medición, porque sin eso todo lo demás es opinión. Después revisa la coherencia entre anuncio y página de aterrizaje. Luego reduce las acciones posibles a una. Después acorta el formulario. La velocidad va al final no porque no importe, sino porque suele requerir trabajo técnico y las cuatro anteriores se arreglan en días.

Subir el presupuesto de pauta sobre una web con fugas es la forma más cara de descubrir que el problema no era el presupuesto.

Siguiente paso

¿Reconociste alguna de estas fugas en tu propio sitio?

En la evaluación las buscamos una por una en tu web y en tus campañas, y te decimos cuál arreglar primero según cuánto te está costando cada una.