Tener sitio no es lo mismo que ser encontrado.
Muchos sitios están bien diseñados pero no aparecen en ninguna búsqueda que importe: las páginas no responden lo que la gente pregunta, los títulos no dicen lo que ofreces y nadie mide qué consultas llegan.
El posicionamiento en buscadores (SEO) no es un truco: es escribir y ordenar mejor que los demás lo que tu cliente busca, y sostenerlo en el tiempo.